¿Qué tiene el Chapulín Colorado que no tenga el Capitán América?
Por Lucano Divina el 7 de Junio 2012 11:10 AM
Hace
poco, el Capitán América fue elegido presidente. Le ganó por muy amplio
margen al Chapulín Colorado. Los votantes escogieron al soldado con
esteroides, en vez del Don Quijote con antenitas de vinil; prefirieron
al sistema de defensa basado en un frisbee indestructible, en vez
del martillo de plástico; optaron por creerle al lema de campaña que
rezaba "Los héroes se hacen en América", en vez del que expresaba
"¡Síganme los buenos!". Y así, por vía democrática, fue designado como
la brújula del planeta Tierra.
El musculoso-rubio-ojiazul cautivó el voto femenino.
El valiente puñetazo propinado en el rostro del mismísimo Hitler,
atrajo el voto masculino. El uniforme patriótico pegado al cuerpo sedujo
el voto de Linterna Verde. A la humanidad le encantó la idea de ser
guiada por el siguiente paso en la evolución humana. Sin embargo,
¿fueron esas razones suficientes para no contar con la astucia del
Chapulín Colorado?
El Capitán América es
rápido, pero no tan rápido como Flash; es fuerte, pero no tan fuerte
como Hulk; es ágil, pero no tan ágil como el Hombre Araña; es
infatigable, pero no tan infatigable como el Capitán Marvel; es experto
en combate, pero no tan experto en combate como Batman; es el bastión de
la integridad, pero no tan íntegro como aquel que luce un escudo en
forma de corazón. Entonces, ¿se aprovecharon de la nobleza de los
votantes? ¿Por qué no escogieron al que es más ágil que una Tortuga
Ninja, más fuerte que Súper Ratón y más noble que el Sargento Lechuga?
La respuesta es simple: los humanos, al mismo tiempo, critican y
eligen a los políticos. También los reeligen. En ese orden de ideas, no
podían sufragar a favor de alguien a quien luego sólo podrían alabar. El
mandato del Presidente Colorado hubiera sido histórico, pero se
sospechó desde un principio que los electores no valorarían lo
siguiente:
Su identidad secreta no tiene secretos:
Si ya sabemos que Batman es Bruce Wayne, Superman es Clark Kent, Ricky
Martin es la Mujer Maravilla y el Capitán América es Steve Rogers,
¿quién es el Chapulín cuando viste de civil? ¿El Chavo del Ocho todavía
sin madurar? ¿El Chómpiras reformado que ahora lucha por la justicia?
Por extraño que parezca, su nombre artístico es igual al que le dieron
al nacer: Chapulín Colorado Lane. Es hijo de Pantaleón Colorado y Luisa
Lane, después que dicha pareja tuviera un fugaz amorío en Tijuana
-negado hasta el sol de hoy por el cornudo de Superman-. A diferencia
del Capitán América, él no necesita una identidad secreta porque su
trabajo de superhéroe es a tiempo completo.
Logra que no panda el cúnico:
Sólo el superhéroe latino posee un Servicio de Atención a las Víctimas
con respuesta inmediata. Nada más basta lanzar una angustiosa duda tipo
'Oh, ¿y ahora quién podrá defendernos?', y en un santiamén el rescatista
aparecería por la ventana, bajo el sofá o detrás de las cortinas
diciendo:
- ¡Yoooo!
- ¡El Chapulín Colorado!- gritaría, con alivio, la víctima.
En
cambio, el Capitán América -que más bien debería llamarse 'Capitán
Estados Unidos', aunque a veces crea que merece llamarse 'Capitán
Mundo'- únicamente aparecerá cuando toque defender la libertad y la
justicia de su bandera. Además, promoverá ir a la guerra como una
necesidad para proteger los negocios valores gringos mundiales.
Tiene todos los movimientos fríamente calculados:
"Ese martillo no es más que la imitación china del que tiene Thor
-aseguró el Capitán Estados Unidos en el último debate presidencial, y
luego continuó- Si mi escudo ya resistió los golpes del Mjolnir del
vikingo con pinta de Jesús rubio, ¿cómo no va a aguantar los del Chipote
Chillón de este inmigrante?".
Pocos
telespectadores entendieron que ese es sólo un señuelo del Chapulín
Colorado. Lo usa para asestar golpes que suenan a '¡Pimmm!', para
hacerle creer al enemigo que tendrá una fácil victoria. Su arma poderosa
es la Chicharra Paralizadora. Al hacerla sonar una vez, hasta la
amenaza más peligrosa se congela a su merced -si, hasta las cantaletas-.
El Capitán Gringo lo sabe y por eso ha incluido diversas cláusulas en
tratados comerciales, para así poder patentarla en su territorio bajo un
nuevo nombre como Paralyzing Buzzer® y cobrarle una cuota mensual vitalicia al Chapulín Colorado por permitirle usarla.
En
conclusión, cría políticos y te diré quién eres... no... Dime por quién
votas y los políticos te arrancarán los ojos... no, tampoco... Los
políticos andan con los gringos, y los latinos se ponen celosos y le
sacan los ojos a su propio superhéroe, pero así es mejor porque el amor
es ciego... Bueno, la idea es esa.
Hasta una próxima verdad humanamente irracional, Amigos de lo Salvaje.


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