Tiene ratito que no hago una prosa, menos una descripción en narración de hechos o de pechacadas mentales, como me fascinan hacerlas…
Una noche fría, de esas fascinantes xalapeñas; neblina, chipi chipi, la luz de las farolas juega divertidamente entre sombras y marañas de los arboles a la penumbra…
Tomo un puro habano cubano Montecristo, mi imaginación vuela y a través del humo, se empiezan a crear figuras caprichosas e interiormente escucho el lamento romántico de un sax…
Mis manos frías mueven el habano en un vaivén, disfrutando cada instante cuya creatividad me invade y me domina, empezándole poner color a las cosas, a las imágenes…
Enviciado recuerdo dos cosas: la primera es que no fumo, la segunda es que inspiración no tiene caso hablar de ella, pues vivo en la realidad, no en mi extraño mundo de sueño…
Una noche fría, de esas fascinantes xalapeñas; neblina, chipi chipi, la luz de las farolas juega divertidamente entre sombras y marañas de los arboles a la penumbra…
Tomo un puro habano cubano Montecristo, mi imaginación vuela y a través del humo, se empiezan a crear figuras caprichosas e interiormente escucho el lamento romántico de un sax…
Mis manos frías mueven el habano en un vaivén, disfrutando cada instante cuya creatividad me invade y me domina, empezándole poner color a las cosas, a las imágenes…
Enviciado recuerdo dos cosas: la primera es que no fumo, la segunda es que inspiración no tiene caso hablar de ella, pues vivo en la realidad, no en mi extraño mundo de sueño…


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