Tú, mi primera vez en muchas bellos y únicos momentos en mi vida.
Tú, que eres la mujer que amo con todo mi alma y mi ser.
Tú, que vivo y disfruto plenamente nuestro amor.
Tú, que sigues siendo la mujer más hermosa que ven mis ojos.
Tú que eres testigo fiel, de todo lo que he hecho para ser digno de tú corazón.
Pero sobre todo, entregarte el primer símbolo de nuestro amor y bautizarla con espumosa de mar.
Poder decirte a tí, palabras que nunca ni en mis más lejanos sueños pronuncie.
Rossy, ¿Quieres casarte conmigo?
Poder poner en tu dedo anular, el primer símbolo de nuestro compromiso, sellado por la sabiduría y la longevidad de la tortuga marina.
Gracias mi amor, por esta bella historia; y esos momentos inolvidables que escribimos día con día.
. . . Anillo de Compromiso . . .